Postres de la gastronomía ibicenca, el sabor de la tradición.

La isla de Ibiza no es muy grande, unos 570 kilómetros cuadrados de extensión y cerca de 150.000 habitantes. Pero su historia y las gentes que han pasado por estas tierras nos han premiado con un legado cultural muy rico y particular. Cartagineses, romanos, bizantinos, árabes, aragoneses, vándalos y, por supuesto, piratas de todos los tiempos han dejado su huella en Ibiza, impregnando sus tradiciones de una forma única y extraordinaria. 


Tradición en cada plato típico de Ibiza

Por ejemplo, la gastronomía ibicenca tiene tanta personalidad como los eventos y las fiestas de la noche en la isla. Ibiza está en pleno mar Mediterráneo, antiguamente hasta se podía decir que la isla era un punto de encuentro, o de desencuentro, entre civilizaciones. Por otro lado, la necesidad de autoabastecerse y, sobre todo, de conservar los alimentos han impulsado durante siglos el desarrollado de procesos y costumbres que hoy disfrutamos en forma de exquisitos platos típicos de Ibiza.


Plaza de la Iglesia de Santa Gertrudis.


Tanto en ciudades más grandes, como Ibiza, San Antonio o Santa Eulalia, como en pueblos o núcleos rurales como Santa Gertrudis, Santa Agnés o San Carlos, la gastronomía y el buen comer no solo se vive en sus restaurantes y bares sino también, y sobre todo, en las casas de sus habitantes. Comer no es una necesidad, ¡es un placer! 


Dulce y salado en la gastronomía ibicenca 

La gastronomía ibicenca puede presumir del dulce y del salado. La calidad de su pescado, en platos típicos de Ibiza como el bullit de peix, es incuestionable, exactamente igual que las sobradas y las butifarras que los payeses elaboran tras las tradicionales matanzas cuando empieza el frío en la isla y toca prepararse para los platos del invierno. 


Y ya si pasamos al dulce… greixonera, salsa de Nadal, orelletes y, por supuesto, el flaó, son los postres más típicos de la gastronomía ibicenca y que hoy encontramos en las cartas de los restaurantes y también en las cafeterías y hornos de la isla. 


Los postres más golosos de la isla

Actualmente los encontramos, y los comemos, durante todo el año. Pero el origen de prácticamente todos los platos de la gastronomía ibicenca nos dice exactamente en qué momento del año o del día se solían disfrutar, siempre rodeados de familiares y amigos para celebrar un momento especial en buena compañía. 


El flaó es la tarta de queso típica de Ibiza. Se hace con queso fresco, de oveja o de cabra, y su sabor tan peculiar se lo da la hierbabuena. Los ibicencos lo preparan para celebrar grandes eventos y celebraciones familiares, pero en su origen era un postre especial del Domingo de Pasqua. ¡Y hoy lo puedes encontrar a diario en cartas y mostradores de bares y tiendas! 


El flaó es una tarta de queso fresco con hierbabuena, típica de la Semana Santa ibicenca.


Otro de los dulces más característicos de la gastronomía ibicenca es la greixonera, un pudding que adoran los amantes de la ensaimada y los más golosos de la casa. No sabemos quién ni cuándo lo inventó, pero sí nos ha llegado cuál fue el objetivo de su elaboración: aprovechar los restos de ensaimadas del día anterior. En una cazuela de barro, que en ibicenco se llama “greixonera”, añadían huevo, leche, canela, azúcar y limón rallado. ¡Dulce y ligero para después de un buen arroz meloso!


La greixonera es un pudding que se hacía para aprovechar los restos de ensaimada.


Podríamos seguir con las orelletes, el bizcocho de Navidad, la ensaimada… Pero la mejor opción si quieres conocer bien la gastronomía ibicenca y en especial los dulces típicos de Ibiza, es pasarte por cualquier pastelería, horno o cafetería de la isla y dejarte llevar por las recomendaciones de sus pasteleros. ¡Descubrirás una Ibiza con siglos de historia y de sabores!




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